Texto y dirección: Macarena Trigo.
Actúan: Federico Justo, Matías Macri, Fabricio Saliceti.
Asistente de dirección: Paloma Lipovetzky.
Gráfica: Dalmiro Zantleifer.

¿Cuándo comenzó esta obra?

Muy difícil respuesta. Casi seguro que comenzó cuando nadie miraba, cuando nadie esperaba que esto fuera una obra. Mucho menos nosotros. Una tarde cualquiera. De domingo. Llovía. Eso casi seguro. Y yo tenía entonces trece años y ellos aún no existían o lloraban, dormían todo el día. Y Palo andaba siendo esa niña tan linda y colorada que fijo debió ser. Y no nos conocíamos. Ninguno. Pero ya entonces, el universo conspiraba a nuestro favor y se nos iba haciendo necesario el vicio por los cuentos, las historias.

Si avanzamos deprisa, encadenando mucho flashforward y elipsis pertinentes, llegaremos acá, a Buenos Aires, a finales de octubre, 2011, cuando por esas cosas del azar sistemático, los cinco, somos cinco, coincidimos en Timbre 4 en el mejor de los momentos posibles. Y aunque nada sabíamos entonces, resultó que el amor estaba ahí, delante de nosotros, como siempre, a la espera. El amor no se cansa de esperar. Sabe que siempre es tema. Para el arte y la vida. Y también viceversa (que dice Benedetti).

Entonces es así, llegó el amor. En plan universal. Amor por lo que hacemos, por los que nos enseñan, por los que nos ayudan a creer que es posible todo lo que soñamos, amor muy genuino por los otros, por una otra o un otro muy concreto... Una peste el amor. Muy contagiosa.

Pensamos el amor de mil maneras y empezamos a hablarlo.

¿Cuándo te empezó el vicio? ¿A quién querés más, a papá o a mamá? Mi primer beso fue muy lindo. ¿Y acá cómo llegaste? Para mí el mundo termina en Moscú. ¿Qué queremos contar? ¿Y a quién amás ahorita? Y, lo que se dice amar... ¿Quién nos mejora el mundo? ¿A quién le perdonás cualquier pedrada? ¿Y en cine qué estás viendo? Llinás. Tercera vez. ¿A Medem lo ubicás? ¿Y novias, cuántas novias? ¿Y si la mina escribe, es un peligro? ¿Qué queremos contar? ¿Cuál es tu gracia? ¿Y esto a quién le interesa? ¿Y Los talentos sigue? Yo mandé este mensaje alguna vez. Y bueno, lo ponemos. Un bardo. ¿Qué es el bardo? Habrá que hablar con ellos. ¿Alguien tiene ya claro lo que quiere contar?

Quizá parece largo pero no. Lo nuestro fue un flechazo. Cosa de dos semanas. Y luego cinco meses de emails enamorados. Cinco meses, cinco bardos. La vida con sus mambos, las novias, novios... musos, lo que toque. Cinco meses viajando, de emails y de escritura. Una peste la vida. Y las palabras.

Pero nos funcionó el amor a distancia. Renovamos pasiones e intereses y nos pusimos fecha. Lo normal para el caso. Y cinco meses más. Preparativos varios.

Y ensayo y más ensayo y ensayo de por medio hasta llegar acá.

A este sábado 6. De octubre. Con ustedes. Invitados queridos y de lujo para una ceremonia que sería imposible si no están: una noche de estreno. Lo que es como decir, una noche de amor. Una peste el amor. Muy contagiosa, ¿vieron?

Esperamos que todos se contagien. Y disfruten.


PIE PARA EL BESO.